Encerrados


“Tras la cárcel, la calle es muy dura”. Lo dice Miguel Montes, que acaba de recuperar su libertad después de 30 años encarcelado… y nos sale con eso. No me extraña: con la que está cayendo y él sin saber lo que es “un twitter”.

Encerrado

Más allá de la cárcel, hay muchos otros tipos de “encerramientos”, voluntarios o involuntarios, que podrían ser objeto de trama literario. Algunos han sido noticia por los incuestionables valores morales o éticos que encierran (¿meta-encierro?) como los numerosos casos de secuestro de diversa índole, de los que me viene a la cabeza el curioso caso de Natasha Kampush, que estuvo “secuestrada” durante ocho años en un zulo en Austria. Los libros y revistas eran su única conexión con el exterior. Según recoge Wikipedia, “Kampusch dice estar orgullosa de haber escapado de las tentaciones del mundo exterior, como las drogas, las malas compañías y el alcohol”

No hace tanto, largos días ocuparon las portadas de los periódicos los 33 chilenos atrapados en  La Mina San José. De todos estos casos ya hay (o habrá) libro y/o película.

Hay otros muchos curiosos encerramientos que no me extrañaría que pasaran pronto al papel o a la pantalla. O incluso a una obra de teatro, de las calderonianas en las que la simbología a través de torres o grutas nos indican privación de libertad o un mundo onírico. Los personajes podrían ser una monja, un niño transexual, un hombre con movilidad reducida y un niño castigado. Todos ellos tienen en común el haberse podido sentir encerrados en determinados momentos. Unos contra su voluntad, otros por decisión y otros… ¿porque se lo han metido en la cabeza? ¿para jugar? ¿para sentirse queridos?

Una mezcla de esos elementos es lo que encontramos en el fantástico libro “Desde el jardín”, de Jerzy Kosinsky, uno de los que más me ha sorprendido de cuantos leí. Cuenta la historia de Chance, un individuo bastante anormal y analfabeto que pasa gran parte de su vida “encerrado” en un jardín. La naturaleza y la televisión son los únicos proveedores de su imagen del mundo. No quiero contar el final pero es muy importante la crítica que se hace a la sociedad y a la televisión (si es que no es lo mismo), capaces de hacer que incluso un individuo sin identidad ni personalidad (en un sentido estricto) llegue a lo más alto. Aunque prefiero el libro (¡que conste que no siempre es así!), Peter Sellers supo llevar esta historia a la pantalla de una manera respetuosa y convincente en “Bienvenido Mr. Chance”.

Desde el jardín Kosinski

El libro, de 1971, presenta un tipo de sociedad que sigue vigente hoy día y posiblemente seguirá mostrando una actualidad cercana hasta que lleguemos a su completa desvirtuación virtualizada. No es que sea pesimista pero todo indica que nunca dejaremos de meter nuestro cerebro en la caja tonta, para que lo exprima y lo modifique. Creo que más bien llegaremos a una sociedad del tipo que vemos en el segundo capítulo de Black Mirror. Encerrados en el propio sistema, en nosotros mismos, y controlados… por máquinas personalizadas, más bien por personas mecanizadas. Meras piezas.

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1 comentario

Archivado bajo Cine y TV, Literatura, Noticias

Una respuesta a “Encerrados

  1. Adrián

    Muy buen post. Parece interesante el libro, habra que leerlo! ; )

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